Hablemos de DESIGN THINKING.

Antes cuando hablábamos de diseño hablábamos de crear nuevos productos y servicios para crear así nuevas necesidades de mercado. En vez de pensar en la demanda se pensaba en la oferta. Ésto es cada vez menos importante y es a partir de aquí donde ha comenzado el cambio. No es crear nuevas necesidades es crear a partir de las ya existentes.

De este cambio nace lo que conocemos como Design Thinking o Pensamiento de Diseño, una metodología ágil centrada en el usuario. Entiende y da solución a las necesidades de las personas.

Se nutre del razonamiento, la lógica, la creatividad, la imaginación, la intuición, el análisis, la curiosidad que utiliza para explorar el máximo de posibilidades y así poder llegar al mejor resultado. Esos resultados están diseñados para obtener una solución innovadora y práctica a los problemas de los usuarios.

El usuario es el centro del Pensamiento de Diseño, todo el proceso gira en torno a él, es por ello que para poder realizar un buen trabajo es necesario empatizar con las personas, ponernos en sus zapatos. Conocer qué es lo que las mueve y las motiva nos hará comprender y mejorar su experiencia.

Las soluciones generadas a través del Design Thinking aportan valor a las personas ya que han sido diseñadas con este fin.

Para llegar a una solución, el proceso es tan simple como descomponer el problema, separarlo en diferentes partes, analizarlas, compartir con otras personas y así sacar las mejores conclusiones. Aunque es un proceso muy lógico esta metodología es relativamente joven y es justo ahora cuando se está poniendo en práctica de verdad.

Un poco de historia: Es en Estocolmo, en la exposición de 1930 The Stockholm Exhibition donde podemos ver con fuerza los inicios del Design Thinking. Allí se mezclaron las ideas de la Bauhaus con las corrientes artísticas del periodo de entreguerras dando lugar a un diseño fruto de la unión de lo funcional y lo estético, el Diseño Escandinavo. Este estilo tiene como base la localización de un problema o necesidad a resolver y al diseñador como facilitador de la solución. ¿Te suena? Aún así no fue hasta 1969 cuando Herbert Simon (Premio Nobel de Economía) utilizó por primera vez el término Design Thinking en su libro La ciencia de lo artificial” y no fue hasta mucho más tarde, a partir de los 90 cuando Tim Brown desarrolló esta metodología y la puso en práctica en su empresa IDEO (empresa líder mundial de innovación). Desde que Tim Brown publicó el libro Design Thinking: Change By Design en 2009 el Pensamiento de Diseño ha estado creciendo exponencialmente hasta la actualidad.  

Para que el Design Thinking se desarrolle de la mejor manera posible se debe favorecer un entorno creativo donde el pensamiento y la colaboración entre personas o equipos pueda fluir (proceso multidisciplinario.) Esto es aplicable a todas las metodologías ágiles que como ésta tienen una naturaleza iterativa y una gran velocidad en los procesos. Conozcamos algunas técnicas creativas para facilitar la generación de ideas:

  • Mapa mental: es una herramienta visual que genera ideas a partir de la conexión con otras ideas. Para llevar a cabo tal desarrollo debemos colocar en el centro del mapa el tema principal al cuál iremos conectando conceptos concretos de forma ramificada.
  • SCAMPER: es una lluvia de ideas que consiste en un cambio de roles.Acrónimo de Sustituye, Combina, Modifica, Propósito y Reorganiza/Revierte.
  • Customer Journey: es el estudio del recorrido que hace un usuario sobre un servicio. Cómo llega una persona a comprar un determinado producto, a decantarse por una marca o simplemente qué le llama la atención.  
  • Scrum: crea y asigna contenidos. Es un proceso que aplica un conjunto de buenas prácticas para trabajar en equipo y obtener el mejor resultado posible. Unas tareas se apoyan en otras. Se utiliza para proyectos complejos y parte de la selección de los requisitos, la planificación y ejecución de la iteración hasta la inspección y adaptación de resultados.
  • Kanban: de manera visual hace uso de tarjetas para gestionar la realización de determinados procesos. Permite visualizar qué se ha terminado y con qué se debe continuar.         

Fases del Design Thinking

Si queremos poner en práctica el Design Thinking debemos recoger los conceptos ya mencionados: usuario como foco del proceso, empatizar, pensar, equipo y creatividad.

Comencemos por tener conciencia de donde estamos y qué necesitamos, identificando por lo tanto el problema a resolver y planteando incluso nuevos posibles problemas o cuestiones. A partir de aquí tenemos que ser muy minuciosos con toda la información que nos llega, debemos cuestionarnos todo y recoger la mayor cantidad de datos.

Este proceso de localización de necesidades y búsqueda de soluciones se divide en varias fases, las fases del Thesign Thinking. Existen varios modelos con diferentes números de etapas pero vamos a explicar el más común, el de la d.School (escuela de diseño) de Stanford que se compone de 5:

Fases del design thinking
  1. Empatizar: ponernos en la piel del usuario nos hará comprender mejor sus necesidades y ser capaces de generar soluciones consecuentes a su realidad. El objetivo de esta fase es identificar deseos y necesidades relevantes para la persona.
  2. Definir: hacemos una criba sobre la información recopilada en la fase de empatía, quedándonos con lo relevante y sacando el problema al que vamos a buscar solución.
  3. Idear: con el problema sobre la mesa buscamos solución. En esta fase debemos sacar el mayor número de ideas posibles que respondan al problema planteado.
  4. Prototipar: haciendo nuevamente criba pero esta vez sobre las ideas generadas creamos modelos rápidos, prototipos. A partir de este momento ya tenemos algo visual o incluso físico.
  5. Testear: Ahora probamos el prototipo con la ayuda del público objetivo hacia el que va dirigida la solución desarrollada. En esta fase comprobamos su efectividad, recibimos el feedback e introducimos mejoras.

Selecciones este modelo u otro con fases diferentes, esta metodología entiende el diseño como un proceso iterativo y no lineal. Éstas fases pueden utilizarse en cualquier orden dependiendo de las necesidades del proyecto.

Caso de éxito: AIRBNB

AIRBNB es una compañía dedicada a la oferta de alojamiento particular y turístico a través de sus plataformas digitales. Aunque ahora la conocemos como una empresa revolucionaria que factura millones al año tuvo un comienzo no muy fructífero. Gracias al Design Thinking pudo cambiar su situación. Se puso en la piel de sus clientes para conocer qué era lo que necesitaban. De esta forma localizaron los errores que estaban cometiendo y pudieron hacer cambios que fueron estudiando y midiendo a esta llegar al modelo de negocio exitoso que conocemos hoy

Un poco de actitud Design Thinking

A lo largo de todo este proceso has podido aprender cómo aplicar el pensamiento de diseño a tus futuros proyectos. Ten en cuenta que para afrontar cualquier reto es importante tener actitud.

  • Empatía y más empatía. Ponte en la mente y piel del usuario.
  • Sal de tu entorno y piensa fuera de lo establecido.
  • Saca tu creatividad.
  • No te enamores de la primera idea, sigue más allá.
  • El trabajo en equipo es primordial. Busca el debate.
  • Sé positivo, no hay ideas absurdas.
  • Ten paciencia, a veces los resultados tardan en llegar.
  • No tengas prejuicios, nuestras propias normas nos limitan el pensamiento.

Pero recuerda que también es aplicable a proyectos que existen y que no acaban de despegar.

¿Te ayudamos?

El design thinking es un proceso que se vale de las metodologías centradas en el usuario y entiende el diseño como un proceso de pensamiento.


Patricia Hueso

A los cuatro años ya quería ser diseñadora, entre medias pensaba en ser pintora, animadora (de los que hacen dibujos animados decía) incluso humorista. Al final terminé estudiando y de forma muy acertada Ilustración y Diseño Gráfico en la EASD Antonio Faílde de Ourense.

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